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Francisco
II |
La
fulmínea conquista del Reino de las Dos
Sicilias de parte de los piamonteses -ocurrida,
como hemos dicho en precedencia, con el apoyo
indirecto pero concreto de Francia y Gran Bretaña
- provocó, desde los primeros días
de la dictadura de Garibaldi, y luego por los
años siguientes, una revuelta generalizada
de las poblaciones del Reino en favor de Francisco
II. Miles de personas se sublevaron armadas
en todo el territorio continental (justo como
ocurrió sesenta años antes a los
tiempos de las manifestaciones contra los jacobinos
y de la epopeya sanfédista del cardenal
Ruffo), azuzando una guerra insurreccional que
puso en seria dificultad a los garibaldinos
y sobre todo al ejército y al gobierno
piamontés en los primeros años
unitarios. |
En
los manuales de historia, en los libros de la "vulgata"
risurgimental que han formado la opinión histórica
colectiva de los italianos sobre tales acontecimientos,
se ha presentado esta revuelta popular de manera restrictiva
cuantitativamente y cronológicamente, y sellada
con la marca completamente desviante y errónea
de "bandidaje" borbónico.
Hoy en día, los mejores estudiosos han demostrado
como el fenómeno tenga que ser presentado en
bien otra llave de interpretación (el primero
que ha conducido un serio estudio relacionado con
este fenómeno ha sido el historiador marxista
Franco Molfese, al que siguieron los trabajos de autores
como Alianello, Zitara, Albonico, Leoni, Del Boca,
Martucci…) Fue una gran revuelta popular antiunitaria
de carácter legitimista y religioso, que el
gobierno de Turín reprimió con métodos
muy parecidos a los del siglo XX... (Robespierre experimentó
en Vandea). La razón social tuvo aquí
una parte, como bandidos verdaderos participaron también,
pero eso no puede ser la explicación de una
guerra civil durada cinco años (hasta diez
con los arrastramientos) que ha visto implicados a
decenas de millares de hombres y mujeres combatientes
contra un ejército y un gobierno considerados
"invasores". La razón profunda de
tal contrarrevolución popular, tanto violenta
e impertérrita cuanto espontánea, se
halla en la fidelidad de las poblaciones meridionales
a la dinastía destronada de manera violenta
y solapada, contra la voluntad misma de antedichas
poblaciones, como demostraron concretamente con su
resistencia al invasor piamontés y a garibaldino.
Enumeramos sin interrupción los fundamentales
elementos conceptuales e históricos que determinaron
la revuelta antiunitaria:
- El término
"bandidaje" es sólo una instrumental
confusión ideológica entre el aspecto
social y el político del fenómeno, que
empieza con Robespierre en Francia con la Contrarrevolución
vandeana (definía "bandidos" a los
aristócratas, al clero, a los burgueses y a
los campesinos rebeldes), perseguida durante las manifestaciones,
y por lo tanto sobre todo con la revuelta meridional
antiunitaria;
- en
realidad la revuelta tiene proporciones extraordinarias
y empieza en agosto de 1860, después del desembarque
de los Mil: en general, al ápice de la guerra
las bandas mandadas por jefes alcanzaron el número
de 350, implicando miles de personas (20.000 - 70.000);
el Reino de Italia, de su parte, tuvo que enviar hasta
120.000 soldados para reprimir la guerrilla;
-
en la primavera de 1861 la revuelta estalla en todo
el Reino peninsular; en agosto se envía a Nápoles
con poderes excepcionales al general Enrico Cialdini:
empieza una de las más despiadadas represiones
militares de la historia, hecha de matanzas y destrucciones
de países y centros rebeldes, de fusilamientos
e incendios, de saqueos e incitaciones a la delación,
de detenciones domiciliarias forzosas (primera vez
en la historia italiana) y de destrucciones de caserías
y granjas, comprendida la eliminación del ganado
de los campesinos para su ruina material;
-
particular atención es puesta a la guerra psicológica,
con edictos hechos de terribles amenazas (siempre
puntualmente efectuadas) acompañados por foto
de rebeldes masacrados con familias, etcétera,
para aterrorizar a los cómplices, es decir
los que ayudaban a los rebeldes;
-
luego llega la proclamación del Estado de asedio
en 1862: el entero Reino (comprendida la Sicilia sin
ningún motivo) es puesto bajo ley marcial;
-
en 1863 hay la Comisión parlamentaria de Investigación
sobre el Bandidaje (Massari), reclamada por la Izquierda
- que denunció las horribles matanzas de campesinos
perpetradas con el consentimiento del Gobierno - para
desacreditar la Derecha y poner el Sur en manos de
Garibaldi; la Derecha la obstaculizó y luego
la manipuló, y dio la culpa del bandidaje a
Francisco II y a Pío IX;
-
consecuencia de la Comisión fue la Ley Pica,
máxima expresión de la sangrienta represión;
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