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La
Nunciatella
Ya hemos visto que en 1782 el ministro Acton mandó
jóvenes oficiales a estudiar «nuovi
regolamenti delle truppe, l’organizzazione
degli istituti di educazione militare e le più
recenti scoperte nei servizi del Genio e dell’Artiglieria»
.
Entre ellos, el Teniente Giuseppe Parisi, regresado
en 1785, presentó una precisa relación
y con ella un proyecto por una nueva Academia «nella
quale doveva esservi quanto di meglio si era osservato
e che non doveva essere la copia di niun altro istituto
di istruzione militare» .
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El
Rey y Acton tomaron la propuesta seriamente,
al punto que el 27 de octubre de 1786 Fernando
instituyó la "Real Academia Militar",
que reemplazó todos los anteriores
institutos militares, a la que luego destinó
el 28 de mayo de 1787 el edificio de la "Nunciatella",
sede del noviciado de los jesuitas. |
«In una posizione
incantevole, aggrappata alla collina allora verdeggiante
che scendeva ripida verso la spiaggia del Chiatamone,
di fronte a Castel dell’Ovo, la nuova sede,
ampia e maestosa era un angolo di Paradiso così
descritto da Goethe (…)
“sotto di voi è il mare, con la vista
di Capri, Posillipo alla destra con la passeggiata
della Villa reale fra voi e la grotta: a sinistra
un antico edificio appartenente ai gesuiti e al di
là di esso la costa che si estende da Sorrento
al Capo Minerva”» .
El 18 de noviembre de 1787 empezaron oficialmente
los cursos.
En
1798 se adoptó, gracias a Parisi, la
Ordenanza para la Real Academia Militar
de 1798, que Catenacci describe como:
«mirabile per senno, antiveggenza,
ordine e precisione. L’educazione, quale
è considerata in siffatta ordinanza
è triplice e deve comprendere quella
del corpo, quella della mente e quella del
cuore: è questa la vera educazione,
perché compiuta, non mutilata, armonica.
Si cerca di far amare lo studio, si mira ad
abituare il giovane al ragionamento, si
uniscono nelle scienze teoria e pratica, si
da’ un posto importante alla letteratura
ed all’esercizio dello scrivere, si
bada ad instillare il senso del dovere, la
lealtà, il cameratismo»
.
Los alumnos
se repartieron en 4 brigadas, mientras que
las clases de nivel fueron nueve.
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El teniente general Giuseppe Parisi |
El cuerpo oficiales se dividía en: el Comandante
de la academia, el comandante en segunda e inspector
a los estudios ( el encargo que obtuvo Parisi como
premio), 1 mayor, 4 capitánes, 7 tenientes,
7 alféreces, 1 oficial de detalle, 1 cuartelero
y 2 capellanes.
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Enseñaron
allí unos de los más prestigiosos
exponentes de la cultura meridional del siglo
XIX.
En realidad, no se puede callar el hecho que
durante la República Partenopea de
1799 y luego también durante el período
de Murat, muchos de oficiales y estudiantes
traicionaron a sus bienhechores; a pesar de
esto, Fernando, sea al momento de la primera
restauración del julio de 1799, sea
en el de la segunda en 1815, no quiso cerrar
esta gloria de la familia Borbón; |
pero, a pesar de tan
generosidad, también en ocasión de los
movimientos constitucionales de 1820 y luego todavía
en 1848, algunos exponentes traicionaron a la familia
de Borbón; pero Fernando I y Fernando II
quisieron siempre mantener en vida el Colegio:
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éste
lo desplazó en Maddaloni en 1854, pero
luego en 1859 Francisco II lo recondujo a
Pizzofalcone bajo solicitud de Filangieri.
Los acontecimientos de 1860, hasta la resistencia
de Gaeta, impresionaron dramáticamente
a oficiales y alumnos de la Nunciatella. Si
también esta vez hubo quién
decidió traicionar a sus Soberanos
y bienhechores, en realidad la gran mayoría
quedó fiel a la dinastía, y
muchos se fueron a combatir la heroica cuanto
trágica resistencia de Gaeta a lado
de Francisco II y María Sofía.
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Alumnos de la Nunciatella en 1832 |
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