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La
monetización de Francisco I
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Continuó
la monetización áurea de los ducados:
30, 15 (muy raro), 6 y 3. El 6 y el 3 presentan
al reverso el genio borbónico alado.
Se acuñaron la lámina, la media
lámina, el tarì y el carlino de
plata.
En cobre, los 10, los 5 torneses y el tornese,
cuyo añadió el trigo, después
de 25 años. |
La monetización
de Fernando II
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Su
monetización está muy vasta: hizo
acuñar monedas de oro (56), de plata
(125 entre láminas, medias láminas,
tarì, carlinos y, desde 1836, también
añadió el medio carlino) y de
cobre (7 entre 10, 5, 3, 2 torneses y el tornese
y medio tornese) en casi todos los años
de su reino, y también añadió
la acuñación de otros nominales
a los que fueron emetidos por los antepasados.
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La monetización
de Francisco II
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En
su breve reino, no acuñó monedas
áureas por culpa de la exasperante lentitud
de trabajo de incisión de los maestros
de la casa de la moneda, pero sólo 2
de plata (la lámina y el tarì)
y el 10 y el 2 torneses de cobre.
Durante su exilio en Roma, quiso seguir acuñando
para confirmar su soberanía: produjo
trozos de 10 torneses que presentaron leves
diferencias de los del pasado. |
Como afirma M. Pannuti, «Questi pezzi, pur
essendo contraffazioni, non possono essere considerati
falsi, in quanto emessi dal sovrano, sia pure spodestato»
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